La furgoneta de carga rara vez se alquila por gusto: se alquila porque hay una ruta de reparto que cubrir, un pedido que entregar a un cliente o material que dejar a pie de obra. Aval las tiene en flota, repartidas entre sus Bases AVAL.
Toda la flota de carga se mantiene por debajo de los 3.500 kg de masa máxima autorizada, de modo que se conduce con el permiso B y no exige habilitación profesional. Los alquileres salen con Seguro a Todo Riesgo con franquicia y un cupo diario de kilómetros según el grupo, detallados en las condiciones de la reserva, y tarifas con el 21 % de IVA ya aplicado.
- Se conduce con el carné B, sin permiso profesional
- Por debajo de 3.500 kg de masa máxima autorizada
- Furgón corto para carga y descarga en el centro
- Techo alto para muebles, electrodomésticos y obra
- Seguro a Todo Riesgo con franquicia
- Bases AVAL, con el 21 % de IVA incluido
El carné B basta para toda la flota de carga
Aval mantiene sus furgonetas por debajo de los 3.500 kg de masa máxima autorizada. Ese es exactamente el límite que la ley marca para el permiso B, así que cualquier conductor con el carné de siempre puede llevarlas: no se pide permiso C ni ninguna habilitación de transporte.
Para un autónomo o una empresa pequeña eso resuelve un problema concreto. No hay que buscar quién tiene el carné adecuado ni contratar a un conductor para una entrega puntual: el reparto lo hace quien esté libre esa mañana, con el mismo permiso con el que va a trabajar cada día.
Conviene recordar que la masa máxima incluye el vehículo y lo que carga dentro, no solo el furgón vacío. Al calcular el peso de un pedido pesado —sacos, baldosas, maquinaria— tenga presente ese tope, porque superarlo es sancionable. Si duda con una carga concreta, pregúntenos antes en central@avalrentacar.es.
Furgón corto o techo alto
El furgón corto es el vehículo del centro urbano. Entra en calles estrechas, cabe en las zonas de carga y descarga sin ocupar dos plazas y no obliga a estudiar cada giro. Para paquetería, reparto a hostelería o gestiones por la ciudad, es lo manejable y lo que hace ganar tiempo en cada parada.
El techo alto juega en otra liga: permite ir de pie por dentro y tragar bultos que no doblan. Muebles, electrodomésticos, sanitarios, perfilería, material de obra; todo lo que se mide en volumen antes que en kilos. Cargar de pie, además, ahorra espalda cuando hay que repetirlo varias veces en la jornada.
Entre uno y otro no decide el peso, sino la altura y el volumen de lo que va dentro. Si trabaja en un polígono y mueve palés o piezas largas, el techo alto rinde; si su ruta son entregas cortas en casco antiguo, el corto le compensa. Consulte al reservar qué hay disponible en su oficina, que es donde después devolverá el vehículo.
