Hay encargos que no se miden en días. Una obra que arranca en marzo y termina en julio, un proyecto de seis meses en otra provincia, un traslado temporal por trabajo o el coche propio inmovilizado en el taller bastante más de lo previsto. En todos esos casos la unidad natural no es la jornada: es el mes, y Aval Rent a Car dimensiona estas operaciones sobre esa base.
Un alquiler de meses no se contrata igual que uno de fin de semana. Hay que fijar el grupo de vehículo, el periodo y, sobre todo, el kilometraje, que es el número que decide si la operación le sale a cuenta o no. Se estudia caso por caso desde la central: escriba a central@avalrentacar.es o use el formulario de contacto. Si su horizonte se cuenta en años y no en meses, mire el alquiler de larga duración.
- El mes como unidad: obra, proyecto o traslado
- Kilometraje diario limitado según el grupo
- El exceso de kilómetros se factura según la oficina
- Seguro a Todo Riesgo con franquicia
- Presupuesto por escrito en central@avalrentacar.es
- Renting y larga duración en la red de Bases AVAL
El mes natural como unidad de alquiler
Alquilar por meses no es alquilar muchos días seguidos, es otra conversación. En un alquiler de tres días nadie mira el cupo de kilómetros porque no da tiempo a agotarlo; en uno de tres meses, el cupo es lo primero que hay que poner sobre la mesa. También cambia la logística —una entrega, una devolución en esa misma oficina y un vehículo asignado a usted durante todo el periodo, en lugar de una reserva nueva cada lunes— y cambia el interlocutor: esto se cierra con la central, no en el mostrador.
El renting y la larga duración forman parte del catálogo habitual de Aval, no son un añadido reciente. El alquiler por meses se estudia con las mismas herramientas y con tres datos por delante: qué grupo encaja con el uso real que va a darle, cuántos kilómetros va a hacer de verdad cada mes y durante cuántos meses lo necesita. Con esos tres números se le puede dar un presupuesto que se sostenga.
Cuándo el mes es la unidad correcta
La obra es el caso de manual. Un jefe de obra destinado a una promoción que va de marzo a julio necesita el coche los cinco meses, todos los días, y renovar una reserva semanal cada lunes no es una forma seria de resolverlo. Lo mismo vale para una instalación, una auditoría larga o cualquier trabajo con fecha de inicio y de fin conocidas desde el principio.
El traslado temporal es el segundo. Un contrato de seis meses en otra ciudad, unas prácticas, un destino provisional: hace falta coche desde el primer día, pero comprar uno para deshacerse de él en medio año no sale a cuenta. Aquí el mes encaja de forma natural porque el propio motivo del desplazamiento ya viene medido en meses.
Y luego está el coche propio parado. Una reparación de chapa larga, una espera de piezas, un siniestro que se alarga: si en el taller le hablan de semanas y no de días, el alquiler mensual sale de la lógica del parte diario. En los tres casos el punto de partida es el mismo: escriba a central@avalrentacar.es con las fechas y los kilómetros que prevé.
El kilometraje: el número que hay que mirar
En un alquiler por meses el cupo de kilómetros es el eje del presupuesto, no un detalle del contrato. En Aval el kilometraje incluido es limitado y va por día, según el grupo de vehículo, y el cupo que le corresponda figura en las condiciones de la reserva. Para una obra con desplazamientos urbanos suele ser holgado; para un comercial que cubre media provincia cada semana, hay que sentarse a mirarlo antes de elegir grupo.
El kilómetro que supere el cupo se factura según la tarifa de la oficina, y en un contrato de meses ese exceso se acumula día tras día hasta convertirse en una partida seria del presupuesto. Por eso la cuenta que conviene hacer antes de cerrar nada es sencilla: kilómetros del trayecto habitual por los días que va a trabajar al mes, y elegir grupo con ese número delante. Casi siempre compensa un grupo con cupo más amplio antes que pagar el exceso a diario. Los precios se muestran con el 21 % de IVA ya incluido.
Cómo se concreta un alquiler de meses
No es una reserva que se cierre en dos clics, y tampoco debería serlo. Escriba a central@avalrentacar.es con cuatro datos: desde cuándo, hasta cuándo, en qué oficina quiere recogerlo y cuántos kilómetros calcula al mes. Con eso se le propone grupo y condiciones, y se le pasa el presupuesto por escrito para que pueda comparar.
El vehículo sale con Seguro a Todo Riesgo con franquicia; el importe que se le aplica lo fija la oficina según el vehículo y figura en las condiciones y en el contrato antes de la firma. La Franquicia Reducida se consulta en oficina. La recogida —y la devolución, que se hace en esa misma base— puede plantearse en cualquiera de las Bases AVAL que tiene listadas en ubicaciones. Y si prefiere ver antes qué hay en flota, el catálogo está en coches.
